Manguera Espiral

El riego es algo totalmente imprescindible para un jardín. Para terrenos de cierta extensión podemos echar mano de la instalación de un riego automático, especialmente para el césped, o por goteo si se trata de plantas de o vegetales, o incluso de una manguera típica, acoplada a otra si es necesario para darle mayor tamaño y así poder llegar a todas las esquinas y rincones de nuestra parcela. Todo esto para terrenos medianamente grandes, pero ¿y si sólo tenemos un patio, o un pequeño jardín de adosado?

El hecho de que el jardín sea pequeño conlleva seguramente que tengamos menos espacio para guardar herramientas y utensilios, entre ellos las mangueras con sus consabidos enrolla-mangueras o soportes, regadores, … Además, a lo mejor sólo tenemos una o dos tomas para el agua, con lo que la manguera a de ser más larga (y por tanto ocupará más) para poder ir de punta a punta del espacio a regar. Bien, pues con este producto, la manguera espiral auto-enrollable Gardena, problema solucionado.

Se trata de una manguera de un material semejante a las mangueras tradicionales pero más blandito, elástico y flexible. Aún así es de gran resistencia, tanto al desgaste típico del roce y uso como a las inclemencias del tiempo, especialmente el sol, que suele cuartear las mangueras tradicionales debido a su menor elasticidad. Tiene un largo de quince metros, pero que al estar enrollada en espiral se reduce, por lo menos, y sin exagerar nada, a una décima parte (1,5 metros más o menos), con lo que se puede guardar en cualquier rinconcito del garaje o casa de herramientas.

La manguera viene presentada en un estuche plástico rígido y transparente, y junto a ella trae una serie de accesorios: una pistola multiposiciones y varios adaptadores de grifo. Este estuche es muy resistente, por lo que puede valernos perfectamente para guardarla después de cada uso, aunque es meramente comercial, es decir, para presentarla a la venta y luego tirarlo al llegar a casa. Yo desde luego me lo he quedado para tenerla siempre enrollada y todo en su sitio.

La pistola es muy cómoda, tanto por su tacto suave (está forrada en goma por el mango) como por la facilidad de su manejo. El gatillo se puede dejar fijo por si tenemos que regar una superficie más amplia y no nos apetece estar apretándolo, pero es muy suave, con la resistencia justa. Es, como decía antes, multiposiciones. Con sólo un giro de la boquilla de la pistola podemos escoger entre siete posiciones diferentes que nos dan otros tantos modos de riego: lluvia, ducha, jet, niebla, … muy prácticos para según que usos queramos darles.

Además trae varios adaptadores de grifos de diferentes anchos para poder enchufarlos directamente en cualquier grifo sin ninguna dificultad y sin tener que comprar nada a mayores.

La manguera, una vez montada y ya con pistola, pesa poquísimo. Nada que ver con las normales a las que estamos habituados, y se maneja con muchísima facilidad. Al ir desenrollándose y enrollándose según necesitamos, impide que se nos enrede en las piernas o nos estorbe por el medio cuando estamos utilizándola.

Es, desde luego, una herramienta que no puede faltar en cualquier jardín de chalet adosado, huerto pequeño, terraza o patio. Pero tampoco estará de más en una casa con jardín grande, pues es comodísima para regar macetas y flores situadas en rincones a los que es un incordio arrastrar la larguísima y pesada manguera tradicional.

Yo la compré hace ya tiempo y estoy muy contenta con ella, eso sí, usándola junto a otros medios de riego para las extensiones más grandes, pero me he habituado tanto a esta manguera que si ahora me la quitasen la echaría muchísimo de menos. En menos de cinco minutos tengo regadas todas las plantas que, con una regadera (a ese lugar no puedo acceder de otro modo), tardaría más de media hora.

El precio no lo recuerdo, pero debe de estar entre veinte y treinta euros. Creo que hay más modelos, de diferentes largos, pero la de quince metros me parece que tiene un tamaño perfecto (más pequeña quizá se nos quede corta para llegar a ciertos lugares y más larga, si la hay, a lo mejor se enreda un poco).

Sin duda alguna, la recomiendo.

Un consejillo: siempre es conveniente vaciarla de agua totalmente antes de guardarla, ya que así evitaremos que se pueda pudrir por dentro. Para ello simplemente hay que quitarle la pistola, dejar un extremo en el suelo, coger el otro con la mano y “botar” la manguera sobre sí misma como si fuera una pelota. Veréis como el agua va saliendo por el extremo que había quedado en el suelo y queda completamente vacía.

Ventajas:
Ligereza, calidad, comodidad de uso y mantenimiento

Desventajas:
No le encuentro